Filtros de agua: qué elimina cada tipo

Cada tecnología resuelve un problema distinto: los filtros de sedimentos retienen partículas, los de carbón activo mejoran sabor y olor y retienen cloro, la ósmosis inversa elimina sales y metales disueltos, y la lámpara ultravioleta actúa sobre microorganismos sin retener nada.

listados Redacción · Actualizado 15 de agosto de 2026

Lo esencial

  • El filtro de sedimentos retiene partículas desde 1 a 50 micras.
  • El carbón activo actúa sobre cloro, sabor y compuestos orgánicos.
  • La lámpara ultravioleta desinfecta pero no elimina sales ni metales.
  • Una jarra filtrante no convierte agua no potable en potable.

Elegir un filtro sin saber qué se quiere quitar es la forma más habitual de gastar dinero sin resolver nada. Primero el análisis, después el aparato.

Qué hace cada tecnología

El filtro de sedimentos retiene partículas en suspensión, arena y óxido, con mallas que van de 1 a 50 micras. El carbón activo adsorbe cloro, compuestos orgánicos y sustancias responsables del sabor y el olor. La ósmosis inversa retiene lo disuelto: sales, metales y nitratos. Y la lámpara ultravioleta inactiva microorganismos sin retener nada, por lo que exige agua ya libre de turbidez.

ProblemaSoluciónCoste orientativo
Arena y partículasfiltro de sedimentos40 a 150 €
Sabor y olor a clorocarbón activo50 a 200 €
Cal e incrustacionesdescalcificador700 a 1.800 €
Nitratos y metalesósmosis inversa250 a 900 €
Microorganismoslámpara ultravioleta250 a 700 €
Mejora puntual de saborjarra filtrante25 a 60 €
Filtro de duchacarbón y medios filtrantes30 a 90 €
Qué resuelve cada sistema.

El orden correcto de instalación

Sedimentos primero, porque protege todo lo que viene detrás. Después carbón activo, que retira el cloro que dañaría una membrana de ósmosis. Luego el descalcificador si procede. Y al final, en el punto de consumo, la ósmosis o la lámpara ultravioleta. Invertir ese orden acorta la vida de los elementos más caros y es un error habitual en instalaciones improvisadas.

Lo que una jarra no hace

Una jarra filtrante mejora el sabor y retiene algo de cloro y de dureza, y sirve para eso. No convierte agua no potable en potable, no elimina nitratos ni metales pesados y no desinfecta. Además, un cartucho pasado de fecha o una jarra sin limpiar pueden convertirse en un punto de proliferación bacteriana, por lo que conviene respetar el cambio cada 4 semanas y lavarla con frecuencia.

Guardar la jarra en el frigorífico reduce ese riesgo de forma apreciable respecto a dejarla a temperatura ambiente.

El mantenimiento manda

Un filtro saturado deja de retener y puede liberar lo acumulado. Los cartuchos de sedimentos y carbón se cambian cada 6 a 12 meses según consumo y turbidez, con un coste de 30 a 90 euros por juego. Las lámparas ultravioleta pierden potencia y se sustituyen cada 12 meses aunque sigan encendidas. Y las membranas de ósmosis, cada 2 a 4 años. Anotar la fecha en el propio equipo es la forma más simple de no olvidarlo.

Preguntas frecuentes

+¿Qué filtro necesito?

Depende del problema: sedimentos para partículas, carbón para sabor, ósmosis para sales y ultravioleta para microorganismos.

+¿En qué orden se instalan?

Sedimentos, carbón activo, descalcificador si procede y, en el punto de consumo, ósmosis o ultravioleta.

+¿Una jarra filtrante potabiliza el agua?

No. Mejora el sabor pero no elimina nitratos ni metales pesados ni desinfecta.

+¿Cada cuánto se cambian los cartuchos?

Cada 6 a 12 meses los de sedimentos y carbón, y cada 2 a 4 años las membranas de ósmosis.

+¿Y la lámpara ultravioleta?

Se sustituye cada 12 meses aunque siga encendida, porque pierde potencia con el uso.

Fuentes

  1. 1Ministerio de Sanidad, Gobierno de España (agosto de 2026)
  2. 2Govern de les Illes Balears, Govern de les Illes Balears (agosto de 2026)

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